Bueno, parece ser que a pesar de proponérselo en el título del texto, va a leer qué hay escrito a continuación. Tengo que advertirle que no sacará nada en claro, no le cambiará la vida si no lo hace. No merece la pena seguir. Ahora, ya en su decisión no entro. Cada uno tiene que hacerse dueño de sus actos; pero le repito y le aconsejo: vuelva usted hacia atrás, léase otro texto, hay muchos mejores que este.
Sinceramente, está leyendo ya el segundo párrafo y mis consejos le dan lo mismo. Eso le honra, amigo. No debe fiarse de nadie, y mucho menos de mí. Pero tampoco es bueno interesarse por algo que, además, le están diciendo que no merece la pena conocer. No obstante, en esta vida no se debe ser tan curioso. La curiosidad nos puede guiar a descubrir cosas maravillosas o todo lo contrario, o sino que se lo digan al gato. Y es que, teniendo en cuenta que en la vida real la mayoría de las cosas son malas, ¿para qué jugársela? No peques de ser curioso, sé cauto.
Quiero que sepa que las palabras de este párrafo para lo único que valen son para abultar. Si se da cuenta, cada letra, cada palabra, su única función es no llevarle a ningún sitio. No sé que espera al terminar de leer este capítulo. Aquí, la idea es escribir palabras en un cierto orden, que tengan algo de sentido y así ir rellenando más, y cada vez más, papel con el fin de nada. No sé que estará pensando. No sé si ha intentado dejar de leer. No sé si ha dejado de leer. Desde luego, si ya no está leyendo, tendré la certeza de que esto no le molestará ¡gilipollas! Si usted se ha sentido ofendido, sabré que sigue leyendo, pero no se preocupe, ese insulto era para el que no seguía. Por cierto, voy a pasar al cuarto párrafo del capítulo; lo digo por lo que ya sabe, por si quiere abandonarlo.
Aquí estoy de nuevo, prolongando esta historia sin fin, continuando jodiéndole cinco maravillosos minutos de su vida que los podría haber aprovechado en algo más interesante que en leer esta mierda que no tiene ningún sentido. En realidad, hay muchas situaciones como la que está ocurriendo ahora mismo. Por ejemplo, esas veces que nos quedamos en la inopia, mirando a las musarañas, en las que no pensamos en nada, estamos embobados, atolondrados. Yo he llegado a estar así más de 3 minutos. Lo que es la vida. Pues estoy seguro que más de uno y más de dos ha perdido un tiempo valioso a lo largo de su vida, y si ahora está perdiendo seis minutos, porque ya vamos por seis, no se preocupe, eso no es nada comparado con lo que ya llevamos, incluido yo diciendo toda esta tontería.
Me limitaré en este párrafo a ir despidiéndome, a ir diciendo hasta otra. Al menos eso espero, aunque estoy seguro que así será. Si he conseguido que usted lea hasta aquí, sé que lo hará cuando esté en pie otro texto interesante. Aprovecho para recordarle que no se deje manipular por nada ni por nadie, que la curiosidad es mala la mayoría de las veces, pero que si le dicen no haga esto, no haga lo otro, haga usted lo que le dé la gana. Si usted ha leído hasta aquí es que no es un gilipollas, no se deja manipular tan fácilmente. ¡Enhorabuena!
Hasta dentro de un brevísimo rato.
Firmado: Su conciencia.
Posdata: Ya me encuentro más tranquila.
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