Auriculares, melodía y acción. Comienzo a escribir a ritmo improvisado pero con una melodía inspiradora de fondo. Es increíble que una cosa tan simple como escribir pueda llenar tanto a una persona. Ahora entiendo a los escritores. Pero más grande es saber que hay alguien que te lee, ¿verdad? Es como cuando hablas a una persona. Que sepa escucharte es tan importante como lo que le cuentas. Pues así me siento últimamente. Gracias lectores. Sois pocos, pero me llena de satisfacción saber que estáis ahí.
Hoy quiero salirme un poco de lo que me gusta escribir. Normalmente invento historias, ficción que puede ser interesante. Pero hay también que hablar de cosas importantes.
No entiendo mucho de política, y sé que ahora estamos con los días previos a las elecciones aquí en España, pero creo que no es buen tema para tratar ahora, y remarco, no porque no sea importante, porque si que es importante y mucho, y de hecho aprovecho para animar a todos a ir a votar y expresar así qué quiere para este país tan parado en el que vivimos, por desgracia. Me apetece hablar de un dilema que me corroe, que me carcome lo que hasta hoy habían sido las ideas innatas de mi razón. Se trata del hecho de vivir el día como si fuera el último. Lo había oído alguna vez, pero nunca había reflexionado sobre el tema. ¿Qué puede significar esta proposición tan interesante? Empecemos por el final. Sí, por el final, por una vez en la vida no vamos a comenzar por el principio... Felicidad. Creo que es lo que está oculto bajo este hecho y es a lo que se quiere llegar. Porque, qué queréis que os diga, cuando veo tantas personas que están tristes, decaídas, que es muy posible que tengan motivos para estarlo, pues me preocupo porque quizás no se hayan parado a pensar esa frase, en lo que tiene oculto bajo esas palabras. Yo era una de esas personas, ¡sí! Y por suerte me he dado cuenta qué significa realmente esa frase y a dónde quiere llegar. He vivido una vida, preocupado por el futuro, es muy probable que de una manera bastante responsable, que no tiene que ser del todo bueno, pero casi siempre tan pesimista y triste por casi todo que me doy asco a mí mismo cuando pienso cómo estaba. ¡Joder, felicidad! Os aviso, es complicado vivir el día como si fuera el último, pero hay variantes que son igualmente válidas que te llevan a ese estado tan maravilloso y del que escasea mucha gente. Por ejemplo: vive y sé feliz. ¿Cómo podría vivir al día una persona si este fuera el último? ¿Cómo puedo vivir y ser feliz? Con acciones acertadas, que agraden a los demás y a uno mismo. Que pasees por la calle y sonrías a alguna chica. Que te cruces con un hombre y le des los buenos días. Que si te atascas por motivos ajenos, te desatasques. Que si te atascas por motivos propios, te desatasques de nuevo. Sería contradictorio decirlo así como lo voy a decir, porque estoy hablando de felicidad, pero me entristece, por ejemplo, que haya tantísimas personas en España, Grecia, Italia, todos estos países que ahora están en crisis y con tanta gente en el paro, que no sean felices. ¡Sí! Y lector, permítame decirlo, pero hay millones de personas del Tercer Mundo (* por cierto después hablaré de esto, le pongo un asterisco para recordarlo) que no han tenido nunca trabajo, casa, que se están muriendo de hambre, y que son las personas más amables, felices y encantadoras. Que viven como si fuera el último, y por desgracia para muchos sí que lo es, pero que para muchos otros es lo que les hace seguir adelante. Se puede tener pan y ser triste, y se puede ser feliz sin tener pan. Por eso, este escrito de alguna forma, es reivindicativo, que la gente piense que hay seres humanos que están mucho peor que ellos y que no se puede vivir siempre con la sensación de tristeza, de soledad, de infelicidad. Felicidad señores, vivir el día como si fuera el último. Es muy importante transmitirle a los demás esa felicidad, porque se contagia. Ponedle un toque de dulzura. Decid cuando os levantéis, aunque hayáis dormido unas horas escasas, hoy voy a ser feliz. O mejor, mi propósito del día será hacer feliz a la gente con la que me encuentre. Por favor, hacedlo. Todo iría muchísimo mejor si así fuera.
* No estoy de acuerdo que se le llame Tercer Mundo. Me parece un vocablo, despectivo, como despreciando a esa gente. ¿Por qué hay un Primer y Segundo Mundo? El Mundo es único joder. Basta ya de etiquetas y desigualdades. Que las desigualdades las creamos nosotros.
P.D: Para los que no se dieron cuenta, el título de la entrada hay que leerlo a la inversa.
Un saludo criaturas.
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