sábado, 19 de noviembre de 2011

Origen del futuro. - Prólogo -

Hice girar la ruleta como cada mañana. Esa vez con más fuerza, quizás, que las anteriores y con mis ojos entrecerrados y pegados por unas legañas que me impedían ver con claridad. Se debía al cansancio producido por el día anterior. Dicha actividad la hago desde que tengo uso de razón, innato al quehacer diario. Esa ruleta determina una actividad futura que se realizará en las veinte horas siguientes, es como un modificador del destino, pero no exactamente. Mejor dicho, un productor del futuro reciente. El problema, el fallo, el defecto de este artefacto metálico, de un color anaranjado, oxidado por el tiempo y con unos símbolos extraños dorados que están dibujados alrededor, es que no sé exactamente qué es lo que pasará hasta que realmente ocurre. No hay forma alguna de saberlo antes, al menos que yo sepa aún. He estudiado esos símbolos pero nunca conseguí descifrarlos. Muchos se preguntarán cómo sé que lo ocurrido es lo que predijo mi ruleta; pues es demasiado fácil de explicar, a pesar de lo complejo y místico que es todo esto. Llevo una pulsera con una especie de cristal trasparente pequeño que se ilumina y brilla intensamente justo unos segundos antes de lo que va a pasar y no hay manera de cambiarlo, aunque quisieras. Mi ser me lo niega y me lo impide. Lo particular de todo es que lo que ocurrirá estará, de alguna forma, relacionado conmigo. Pues bueno, todo esto para decir que, esa mañana no podía hacerme, ni la más mínima idea, de lo que se acontecería ese día. 

Mientras, en la otra punta del mundo, un hombre de edad avanzada volvía a leer con curiosidad otro capitulo de su historia. El temblor de sus manos hacían del paso de una hoja, una eternidad. Su ilusión por dar respuesta a todas esas preguntas que se hizo durante toda su vida le ha hecho ganar segundos de vida, y ahora estaba a punto de saber el origen...




           Continuará...














Así comienza el Origen del futuro... Historia ficticia con la que, ilusionado, contaré cómo la vida y las acciones de varias  personas de diferentes lugares del mundo están programadas a ser como son, sin posibilidad de ser modificadas...  

2 comentarios:

  1. Hola, me llamo Raquel y ya te sigo como "fonterreal". Por cierto, dejame felicitarte por tu prólogo, pinta a que será una novela muy interesante, porque ya de entrada el tema que parece tratar sobre los hilos del destino, es muy cierto. Nuestros actos ejercen una influencia en la vida de los demás.
    Aprovecho para invitarte al maravilloso blog que estrena mi amiga Rocio http://volarentreanhelos.blogspot.com/. Nos hará mucha ilusión verte por allí. Gracias.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias a los dos, yo también me he hecho seguidora. TIene buena pinta, veo que es recientito como el mío. Raquel ya lleva tiempo, y es una estupenda escritora, y mejor amiga. Y no puedo estar más de acuerdo con ella, en que nuestros actos ejercen una influencia en la vida de los demás. Mucha suerte con el blog, y nos vemos por aqui

    ResponderEliminar