martes, 29 de noviembre de 2011

Los llantos de ella

Canalizó sus lágrimas 
y las recogió con delicadeza
 para así tener algo con lo que regar
 sus secos recuerdos
 y ahogarlos con aspereza.

 Su belleza pasó a ser
 invisible por un momento,
 dando paso una amarga imagen
 de dolor y sufrimiento,
donde el temblor de sus labios
 y su respiración a destiempo
hicieron contagiar a los que miraban
con impotencia ese sentimiento.

Ni la perfección de una rosa 
ofrecida como detalle,
 ni los versos de Gustavo Adolfo Bécquer 
 por una voz experta recitados,
 ni tan siquiera la sonrisa
 de una dulce pequeña
 consiguieron calmar
sus desánimos de princesa. 

Porque ahora debe hacerse
compañera del tiempo y el olvido
controlando más que nunca
los impulsos del suicidio,
 y darse cuenta de que
 todo lo que comienza
tiende a terminar
pero brindándole por tanto
la posibilidad de volver a empezar.

La perfección
para los cuentos de hadas
la felicidad
para las hadas como tú.

1 comentario:

  1. Muy bonita. Me encanta la frase : ahora debe hacerse compañera del tiempo y del olvido

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